La calidad requiere de un esfuerzo sostenido de todas las personas involucradas, reconociendo y aceptando ciertos factores como son la crítica y la autocrítica, ya que son parte constitutiva para mejorar nuestro desempeño, siempre y cuando estas sean constructivas, que generen sugerencias, sean creativas y conduzca al proceso de mejoramiento.
Un aspecto que enriquece la posibilidad de encontrar soluciones es la pluralidad de puntos de vista, llegando a un consenso entre todas las personas involucradas, para ello se debe de analizar el problema a fondo, discutir sus implicaciones y sus causas, proponer soluciones diversas, defender y argumentar sus implicaciones; es importante señalar que cualquier acción siempre debe de estar encaminada a satisfacer las necesidades de los beneficiarios.
Por último es importante señalar que la calidad implica justicia, es decir, es necesario buscar permanentemente la manera en que todos los alumnos, independientemente de sus características, alcancen los objetivos que nos hemos trazado, esto a través de creer en ellos, ya que esto los motiva a poner más empeño en ello.
Muchas veces los maestros les dan preferencia a los chicos que sobresalen, es decir a aquellos más aventajados, dejando de lado a aquellos que necesitan más ayuda, por lo que estoy de acuerdo que en una escuela debe de haber justicia y equidad, buscar que todos los chicos alcancen los estándares de aprendizaje trazados por la maestra, aunque se necesiten de acciones especiales para aquellos que presenten dificultades, esto también es mencionado en la lectura de Educación Básica en PRONAE (2001-2006), que nos menciona que todos los niños tienen el derecho de concluir con éxito la educación básica.
Schmelkes S. (1995). Algunas implicaciones de la calidad. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 117-125). México DF., SEP.