HACIA UNA MEJOR CALIDAD DE NUESTRAS ESCUELAS

SYLVIA SCHMELKES


martes, 13 de diciembre de 2011

CAPÍTULO X ALGUNAS IMPLICACIONES DE LA CALIDAD

La calidad requiere de un esfuerzo sostenido de todas las personas involucradas, reconociendo y aceptando ciertos factores como son la crítica y la autocrítica, ya que son parte constitutiva para mejorar nuestro desempeño, siempre y cuando estas sean constructivas, que generen sugerencias, sean creativas y conduzca al proceso de mejoramiento.
Un aspecto que enriquece la posibilidad de encontrar soluciones es la pluralidad de puntos de vista, llegando a un consenso entre todas las personas involucradas, para ello se debe de analizar el problema a fondo, discutir sus implicaciones  y sus causas, proponer soluciones diversas, defender y argumentar sus implicaciones; es importante señalar que cualquier acción siempre debe de estar encaminada a satisfacer las necesidades de los beneficiarios.
Por último es importante señalar que la calidad implica justicia, es decir, es necesario buscar permanentemente la manera en que todos los alumnos, independientemente de sus características, alcancen los objetivos que nos hemos trazado, esto a través de creer en ellos, ya que esto los motiva a poner más empeño en ello.   

Muchas veces los maestros les dan preferencia a los chicos que sobresalen, es decir a aquellos más aventajados, dejando de lado a aquellos que necesitan más ayuda, por lo que estoy de acuerdo que en una escuela debe de haber justicia y equidad, buscar que todos los chicos alcancen los estándares de aprendizaje trazados por la maestra, aunque se necesiten de acciones especiales para aquellos que presenten dificultades, esto también es mencionado en la lectura de Educación Básica en PRONAE (2001-2006), que nos menciona que todos los niños tienen el derecho de concluir con éxito la educación básica.

Schmelkes S. (1995). Algunas implicaciones de la calidad. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 117-125). México DF., SEP.

CAPÍTULO IX LA CALIDAD NECESITA LA PARTICIPACIÓN DE LA COMUNIDAD

En la educación básica no se puede entender la calidad sin una activa participación de los padres de familia y la comunidad en general, la cual debe de ser propiciada por la escuela, y en específico por cada uno de los maestros, para así lograr el objetivo principal que es que la comunidad haga propia a la escuela, la considere como suya, la apoye y se involucre en ella, esto es importante, ya que un trabajo conjunto producirá mejores y mayores resultados que el esfuerzo aislado de una de las partes. Algunas ideas de cómo propiciar la participación de los padres de familia y la comunidad son:

1.       Desde el aula, aprovechando los conocimientos, habilidades, valores y actitudes de nuestros alumnos, los cuales son adquiridos en su familia y comunidad, así como también involucrando a los padres de familia y a los demás miembros de la comunidad, en las tareas escolares y por último, haciendo participar a personas de la comunidad en la impartición de clases específicas.  
2.       La creación de un ambiente familiar propicio al aprendizaje, ya que los problemas dentro del núcleo familiar afectan en gran medida al trabajo académico de los alumnos, algunos de estos problemas son: una mala nutrición, higiene, salud, conocimiento de las etapas de desarrollo del niño y sus requerimientos, así como la importancia de un ambiente familiar estable y afectuoso, y por último el apoyo familiar al trabajo escolar de los niños.
3.       El apoyo especial de los padres a los alumnos rezagados y/o a los que presentan problemas especiales de aprendizaje, el mecanismo para lograr esto es a través de las visitas domiciliares, ya que por lo regular estos padres nunca asisten a las reuniones, ni a los llamados por parte del maestro.
4.       Actividades educativas extraescolares.
Las escuelas que están más estrechamente vinculadas con la comunidad son las que mejores resultados de aprendizaje logra, por lo que es importante entender que la escuela está en la comunidad y la comunidad en las escuelas, y que necesitan de su mutuo apoyo para avanzar en el mejoramiento de los procesos escolares.
Sin duda alguna la participación de los padres de familia es muy importante, ya que se necesita de un apoyo en conjunto para lograr avanzar en el proceso educativo, proponiendo soluciones y trabajando en equipo para llevarlas a cabo, también es importante que los maestros creen conciencia en los padres de familia con respecto al daño que les causa un mal ambiente familiar a sus hijos en su desempeño escolar, así como que es necesario que ellos en asa promuevan la lectura por ejemplo, ya que como se menciona en la lectura de Educación Básica en PRONAE (2001-2006), es importante la participación de los padres en la educación de sus hijos para lograr eficazmente los objetivos educativos.


Schmelkes S. (1995). La calidad necesita la participación de la comunidad. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 101-116). México DF., SEP.

CAPÍTULO VIII LA PLANEACIÓN Y LA EVALUACIÓN PARA LA CALIDAD

La búsqueda de la calidad se inicia, con el reconocimiento de la existencia de un problema, que para su solución se necesita una idea y que eso después se convierta en un plan, para que esto suceda en necesario conocer muy bien el problema, sus causas y sus posibles soluciones; las características de un plan son:
1.        Debe elaborarse en equipo.
2.       Debe comenzar por estabilizar los procesos, o por definir la estabilidad existente; para ello es necesario: establecer normas mínimas, así como los elementos necesarios para su cumplimiento y sanciones claras para su incumplimiento.
3.       Diseñar los resultados deseados.
4.       Privilegiar los procesos de prevención del problema, priorizando sus causas para atacarlas de raíz.
5.       Privilegiar la disminución de las variaciones por encima de la elevación del promedio.
6.       Contar con programas más precisos.
Hay que dejar claro que un plan pretende modificar procesos, y para que esto suceda de manera eficaz se necesita una revisión continua, es decir, el monitoreo de los esfuerzos de las personas, sus actitudes, constancia, capacidad crítica y autocrítica, a su creatividad para hacer sugerencias en cuanto a enfrentar obstáculos no previstos; hay que destacar que el monitoreo es un trabajo grupal, y que no se debe de perder de vista un último objetivo, que se refiere a la satisfacción de las necesidades del beneficiario de nuestra acción educativa, fortaleciendo el dialogo con ellos a lo largo de todo el proceso.
Por último es importante que los resultados se evalúen, no olvidando que una evaluación sin monitoreo, no permite mejorar la calidad, ya que no es posible solo evaluar a las personas por su desempeño final a través de pruebas de aprendizaje, es fundamental considerar que pasos se han seguido para mejorar esos resultados, para de esta manera estandarizar esos procesos de manera clara, con el fin de evitar la recurrencia a las situaciones anteriores. En conclusión se debe de aplicar el ciclo PHRA: planificar, hacer, revisar y actuar.
Concuerdo totalmente que si bien son importantes los resultados, es más importante el ver el proceso que se llevó para lograrlos, y de esta manera difundir esas acciones para contribuir un avance constante en la calidad educativa, esto también es mencionado en la lectura de Educación Básica en PRONAE (2001-2006), ya que nos plantea que se debe de promover la aplicación de evaluaciones  y su seguimiento para poder utilizarlos en el mejoramiento de la calidad de la enseñanza.

Schmelkes S. (1995). La planeación y la evaluación para la calidad. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 89-100). México DF., SEP.

CAPÍTULO VII LA CALIDAD CONDUCE AL MEJORAMIENTO CONTINUO DE LAS PERSONAS INVOLUCRADAS

Cuando la supervisión y la gestión no se conciben como funciones de apoyo al buen desempeño del docente, este pierde el interés por hacer bien las cosas, aunándole el desinterés del director; caso contrario sucede cuando una persona se siente importante en un trabajo, que sus ideas son tomadas en cuenta, lo que logrará que los alumnos se entusiasmen con el aprendizaje, los padres de familia se muestren interesados y pierden el miedo de acercarse a la escuela, etc.
Algo que no hay que dejar pasar es que el problema de la calidad no reside en los docentes, sino en el sistema con el que opera la escuela, recordando que la solución si depende del equipo de docentes.
El mejoramiento efectivo genera una verdadera satisfacción en la vida, esto a través de los valores que nosotros podemos vivir en forma congruente, que son:
·         La identidad, que para su logro se considera clave la existencia de oportunidades de al menos 3 tipos: a) la participación creativa b) la diversidad y c) la autoestima.
·         La libertad, la responsabilidad y el respeto al bien común.
·         La equidad y la justicia.
·         La solidaridad y el compromiso
·         La congruencia.
Es importante recalcar que al participar en un proceso de mejoramiento continuo de la calidad, nos desarrollaremos integralmente como personas y seremos capaces de formar personas integras.



Me parece importante que un docente antes de intentar formar individuos íntegros, se desarrolle como persona el (ella) primero, plantearse objetivos, para que de esta manera sea capaz de cualquier cosa, ya que como hemos visto el ser docente no es una tarea fácil se necesita constancia y disposición para trabajar en equipo, también me parece importante que la educación no solo se base en conocimiento ya que es fundamental que los chicos  desarrollen valores y que los apliquen en su vida cotidiana, como vimos en la lectura de Educación Básica en PRONAE (2001-2006) es necesario que los jóvenes desarrollen valores y actitudes par que puedan alcanzar un vida personal y familiar plena.
Schmelkes S. (1995). La calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 77-88). México DF., SEP.

CAPÍTULO VI LA CALIDAD REQUIERE LIDERAZGO

En un proceso de mejoramiento de la calidad, el papel del director es fundamental, ya que este debe fungir como líder, capaz de motivar, facilitar, estimular este proceso, además de que debe de buscar el involucramiento de su personal de manera constante y permanente, promoviendo que el maestro este orgulloso de su trabajo, pues un director más que ser un juez que inspecciona y evalúa, debe ser un compañero que los aconseje y dirija día a día, aprendiendo de ellos y con ellos.  

Una de las obligaciones fundamentales del director es el conocer a fondo todos los procesos importantes que ocurren en la escuela, y tiene que involucrarse de lleno en cada uno de ellos, ya que la calidad comienza con una idea, después con un plan, para después explicárselo a los maestros, entusiasmarlos para que le ayuden a realizarlo, siempre manteniendo una presión coherente y constante para lograr buenos resultados. Para lograr los cambios para avanzar en la calidad educativa se debe de contar con información solida e interpretarla correctamente, encontrar causas, diseñar soluciones y evaluar sus resultados.
El director tiene  dos responsabilidades, la del mantenimiento del sistema, en el cual debe de asegurar que todos alcancen los estándares establecidos  en un determinado momento dentro del ciclo de mejoramiento de la calidad, dándoles un merecido reconocimiento  a aquellos que logren mejores resultados que el estándar, así como apoyar a aquellos que necesitan ayuda extra; y la del mejoramiento, que se puede realizar de dos maneras: a través de la innovación, que es un cambio radical y a través del mejoramiento continuo, el cual es poco a poco.


Me parece muy importante que el director se involucre a fondo en las actividades escolares, ya que es cierto que él es el principal actor dentro de la escuela, el que va a proponer y aceptar acciones para lograr avanzar en la calidad educativa, por lo que debe de estar perfectamente enterado acerca de los problemas de la escuela, conocer las inquietudes de los alumnos, maestros y padres de familia, ya que como vimos en la lectura de Educación Básica en PRONAE (2001-2006), el director es esencial para el cumplimiento de la misión escolar y de propiciar un clima escolar que favorezca a ello.


Schmelkes S. (1995). La calidad requiere liderazgo. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 65-75). México DF., SEP.